Había una vez una mujer, que había empleado toda su vida en estar al servicio de los demás, en la adolescencia ayudando a sus padres con los quehaceres de la casa, luego preparándose para ser una excelente profesional y cuando ya empezó a serlo, llegaron sus hijos, unos seres maravillosos que necesitan el recurso más valioso que tenemos: el tiempo.

 

A lo largo de su vida, ha estado obsesionada con la productividad… o lo que ella entiende por productividad: Hacer más cosas en menos tiempo.

 

Pero, en realidad: ¿Qué es la productividad?

Hacer las cosas de la mejor manera posible en el menor tiempo posible… y yo agregaría disfrutándolas.

 

Para que consigas ser “más productiva” quiero compartir contigo algunas de las reglas que pongo en práctica a diario y que comparto con otras personas extraordinarias.

 

Aquí van: 

 

  1. Cuida tus pensamientos
  2. Sube tu energía
  3. Encuentra la motivación
  4. Ten claro tu objetivo
  5. Prioriza las metas
  6. Haz un presupuesto del tiempo
  7. Paso a paso sin distraerse
  8. Aprende a decir que no
  9. Evalúa el camino
  10. Celebra cada avance

 

1.- Cuida tus pensamientos: “Si lo crees, lo creas” .

 

Tu manera de pensar y de hablarte a ti misma crea tu realidad, por eso te invito a poner mucha atención en esas conversaciones que tienes continuamente contigo misma. 

Pon mucha atención a las palabras que usas, ¿Son de abundancia o de escasez? Ya sabes que puedes elegir como ves el vaso, pues elije verlo siempre medio lleno, eso te dará la posibilidad de pensar en todo lo que puedes conseguir, no en lo que te falta…. donde pones la atención, pones tu energía.

 

2.- Sube tu energía: “Con energía alta y positiva, somos invencibles”

 

Las mujeres pasamos por diferentes momentos en nuestra vida, donde requerimos más energía: cuando tenemos niños pequeños de esos que parecen que no se cansan o cuando estamos sometidas a altos niveles de estrés en el trabajo o cambios hormonales, como en el embarazo y la menopausia. 

Te comparto algunos de mis trucos  para mantener siempre alta tu energía, a pesar de tus circunstancias: Respira con calma y conscientemente, al meter oxígeno, tu sangre se purifica y llega a todo tu cuerpo aumentando tu nivel de energía; haz  ejercicio físico, como por ejemplo,  caminar en la naturaleza que es una excelente opción; escucha música con altas vibraciones,  en la mañana y en la tarde, que es también una opción para subir el ánimo y estar concentrada de manera de  gerenciar con éxito tu  hogar, empleo y empresa. 

 

3.- Encuentra la motivación: “Cambia el ¿Por qué? por el ¿Para qué? De lo que quieres lograr”.

 

Descubrir los verdaderos motivos que te llevan a la acción es importante, eso generará en ti la atención necesaria para encontrar los mecanismos y lograr todo lo que deseas.

Cuando estés planificando tu camino, piensa para que quieres conseguir tus metas, quien te va a acompañar en el camino y quienes se van a ver beneficiados con ellas; esto llenará de significado todas las acciones que tengas que tomar para conseguir eso que deseas. 

Además, si no solo las pienses, sino que escribes tus “para que”, verás lo potente que va a resultar.

 

4.- Ten claro tu objetivo: “La claridad es poder”

 

Cuando sabes dónde estás y a dónde quieres llegar ya tienes gran parte del trabajo hecho y si además defines correctamente ese objetivo para que sea lo más específico posible, puedas medir tu grado de cumplimiento, te emocione alcanzarlo, sea bueno para ti y para los demás, tenga una fecha de logro y además una recompensa al llegar a la meta; te garantizo que empezaras a encontrar la manera de conseguir todo lo que te propongas.

Activa tu radar interno que te ayudará a llegar con más precisión y menos esfuerzo a eso que quieres lograr. 

 

5.- Prioriza las metas: “El agobio viene por la necesidad de hacer todo a la vez”.

 

Las mujeres tenemos múltiples facetas que debemos cubrir: madres, hijas, empresarias, empleadas, lideres, amigas, amantes y pare usted de contar; sin embargo, somos seres humanos con extraordinarias pero no ilimitadas capacidades. 

Para bajar tu nivel de stress, apunta en una lista todas las cosas que quieres lograr en un periodo de tiempo determinado y clasificarlas por orden de importancia y urgencia; solo así podrás elegir cuales son las actividades en las que tienes que emplear mayor energía y tiempo.

Recuerda el principio de Pareto que dice que debemos emplear el 20% de la energía para conseguir el 80% de los resultados. 

Conoce tu curva diaria de productividad y utiliza tu mejor momento para hacer las tareas que requieren mayor concentración y te dan las mejores ganancias: monetarias o emocionales.

 

6.- Haz un presupuesto del tiempo: “El tiempo es el recurso más importante que tenemos: todo nos “cuesta” tiempo, no podemos comprarlo, ahorrarlo, ni pedirlo prestado” 

 

Todo lo que hacemos en la vida consume nuestro tiempo… y lo que no hacemos también. Es nuestra responsabilidad hacer el uso adecuado del tiempo y para ello, nada mejor que administrarlo.

Te sugiero que hagas un “presupuesto” de tu tiempo, ya sabes que como todas las personas tienes 24 horas al día, 168 horas a la semana y 365 días al año, ni un segundo más… ni un segundo menos.

Toma conciencia de como gestionas ese recurso tan valioso, que o quienes te lo roban y como puedes hacer un mejor uso de él, recuerda que el tiempo pasado no se recupera y cada día tienes una nueva oportunidad de disfrutar de 24 horas, 1.440 minutos y 84.400 segundos  para hacer lo que tengas o quieras hacer. 

Es tu tiempo, es tu vida.

 

7.- Paso a Paso sin distraerse: “Hay muchos ladrones que acechan tu tiempo, protégelo”.

 

Cuando tienes un objetivo claro y sabes cómo llegar a él, lo único que te falta es concentrarte en hacerlo realidad; para ello debes cuidarte de los ladrones del tiempo. 

Hay dos tipos de ladrones: Los internos, como tus pensamientos saltando de rama en rama, como un mono borracho, tus creencias limitantes que te quitan poder, como esas anclas  que impiden que avances y te hacen dudar de tus capacidades, como los miedos y experiencias anteriores.

También hay muchos ladrones externos que luchan por tu atención y te distraen evitando que llegues a tus metas y disfrutes del camino, agregando asuntos que no te interesan y no puedes resolver.

Para contrarrestar todos esos ladrones es fundamental que tengas muy presentes tus objetivos y aprendas a decir que no, sin remordimientos.

 

8.- Aprende a decir que no: “Recupera tu poder diciendo “no”, cuando sea necesario”

 

En la gran mayoría de las ocasiones, las mujeres hemos sido criadas con la creencia de que una de nuestras funciones primordiales es estar al servicio de los demás: de nuestros, hijos, parejas compañeros de trabajo; dejando nuestras necesidades aparcadas para cuando se pueda; lo cual nos ha convertido en “las ultimas de la fila”.

Esto ha sido así desde la prehistoria cuando nuestra función principal era “cuidar de la manada”. 

Sin embargo, dada la evolución de la humanidad, en este momento tu compartes tareas con los hombres al 50% o más de la responsabilidad, por ello debes insistir en tener tu propio espacio y aprender a decir que no, sin remordimientos, recuperando esos momentos de ocio, descanso y diversión. 

Para ello, te propongo que pongas en primer lugar tus metas y para minimizar los remordimientos pienses que cuando tu estas bien a tu alrededor todo mejora.

Solo así, lograrás el equilibrio que te hará más feliz.

 

9.- Evalúa el camino: “Si planificas tu tiempo, lo inviertes; sin planificación lo gastas”

 

Evaluar paso a paso los avances hacia el objetivo trazado nos da la posibilidad de contrastar los resultados previstos con los obtenidos y hacer ajustes al rumbo que nos habíamos trazado. 

Por muy bien que hayamos pensado una meta, el entorno afecta nuestros resultados y debes ser lo suficientemente flexible como para redirigir el camino poniendo rumbo al objetivo; es por ello es tan importante que tengas una buena motivación, ya que eso incrementara tu creatividad y la forma de adaptarte a los cambios constantes, siempre con un fin en mente.

 

10.- Celebra cada logro hacia tu futuro: “Cada día es un paso más y hay que celebrar”

 

Premiarte por ir consiguiendo las metas que te propones es importante, sube tu nivel de autoestima y cada día te vas “creyendo” más que eres capaz de conseguir todo lo que te propongas.

Puedes celebrarlo sola o acompañada, para ello cuando se termina el día reconoce lo que te haya salido bien y date una palmadita en la espalda… o algún capricho: eso te hará más fuerte al día siguiente y lo más importante te permitirá irte a dormir con esa sensación de ir en el camino correcto, consiguiendo paso a paso ese futuro extraordinario que has proyectado.

 

Estoy segura de que aplicando estas 10 recomendaciones, empezará una nueva etapa en tu vida, en la que te sentirás con más fuerza, seguridad y confianza, viviendo la vida extraordinaria que te mereces.

 

Me encantara saber de ti y que planes tienes para tu futuro. 

Escríbeme a [email protected] y dime cuales de estos 10 consejos ya has empezado a aplicar y que resultados están obteniendo.

 

Un abrazo, feliz semana.

Diamantina Centeno

Time Teacher